Respetando la sana distancia, sin aglomeraciones en la Basílica, teniendo permitidos apenas unos segundos para apreciarla y sin procesión, así fue el festejo

Los festejos en honor a la Virgen Inmaculada de la Salud, patrona de Pátzcuaro y de la Arquidiócesis de Morelia, fueron diferentes a años anteriores debido a la COVID-19.

La Catedral de Vasco de Quiroga en Pátzcuaro, Michoacán - Entorno Turístico

Este año todo se realizó bajo las medidas estrictas de sanidad, no hubo el recorrido por las calles, ni tampoco los tumultos adentro de la Basílica pues el aforo de personas fue controlado y los vítores a la Virgen de la Salud fueron muy pocos durante la bajada de su nicho, más bien las oraciones solemnes por el cantor retumbaban en el lugar.

 

Durante todo el día el ir y venir de los fieles se mantuvo en la iglesia, ahora sólo la puerta principal era la entrada, mientras que la lateral, la salida, con la respectiva aplicación del gel antibacterial, la toma de temperatura a todos sin excepción y la sana distancia, con lo que se mantuvo una celebración tranquila y ordenada y los fieles atendieron las indicaciones sanitarias.

Ahora la Virgen de la Salud no salió de su Basílica, no recorrió las calles principales del centro de Pátzcuaro, no fueron colocados los altares para que ella descansara, no repicaron las campanas para anunciar su salida, pero sí para anunciar la bajada de su nicho, que se realizó al terminar la concelebración solemne.

Las indicaciones fueron claras: solo cinco o diez segundos pueden estar frente a la imagen, santiguarse, sin arrodillarse, llenarse de su amor en ese breve tiempo.

8 DE DICIEMBRE, DÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD DE PÁTZCUARO.

El 8 de diciembre, se celebra a María Inmaculada de la Salud de Pátzcuaro, también conocida Nuestra Señora de la Salud o Virgen de la Salud.
En el año de 1536, Don Vasco de Quiroga, Primer Obispo de Michoacán, encargó a los indígenas de la región la realización de esta imagen, que fue hecha con pasta de caña, técnica prehispánica utilizada por los Purépechas para fabricar sus ídolos, en la cual se utiliza la médula de la caña del maíz seca, molida y mezclada con un engrudo obtenido del bulbo de las orquideas y que aún es utilizada.
De esta misma pasta y en Pátzcuaro también fueron, elaboradas entre muchas otras imágenes, las de Nuestara Señora de Zapopan y Nuestra Señora de san Juan de los Lagos.
En un principio, la imagen de la Virgen de la Salud fue colocada en la capilla del Hospital de Pátzcuaro y fue llamada “Salud de los Enfermos”, pero debido a su gran cantidad de gracias y curaciones a los enfermos, se le empezó a llamar “Nuestra Señora de la Salud”, nombre como se le conoce hasta nuestros días.
Con el tiempo, la gran cantidad de gente y peregrinaciones que comenzaron a acudir a solicitar favores, hizo insuficiente el espacio de la Capilla del Hospital de Pátzcuaro, así que en 1691 comenzó la edificación del Sagrario, un templo de mayor tamaño para poder dar acogida a los fieles que visitaban a la Virgen.
En el año de 1737, la Virgen de la Salud fue elegida y proclamada como Patrona de Pátzcuaro.
Diez años después, en 1747 se fundó el Convento de las Dominicas, religiosas cuya encomienda es la de cuidar la imagen.
En 1880, la Virgen fue trasladada al Sagrario, en donde en 1899 se coronó con autoridad pontificia.
En ese lugar permaneció por 191 años, hasta su traslado a donde se encuentra actualmente: LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD DE PÁTZCUARO.
El inicio de la construcción de la actual Basílica se remonta a los tiempos de Don Vasco de Quiroga en 1543, quien soñaba con una gran catedral de cinco naves.
Por diferentes circunstancias, nunca logró concluirse este proyecto y solamente se construyó la nave central.
Misma que fungió como Catedral hasta 1580, año en el que la diócesis fue trasladada a la Ciudad de Valladolid, hoy Morelia.
Durante los años posteriores llevó el título de Parroquia y fue hasta 1924, que fue elevada al grado de Basílica.