«Veo un México lastimado, un México con sus recursos naturales agotados», deplora la activista mexicana Patricia Ruiz Corzo

A sus 67 años, la activista Patricia Ruiz Corzo fue reconocida con el premio “Heroína de México”, otorgado por la agrupación Global Citizen, por su incansable defensa de la Sierra Gorda de Querétaro, en el centro del país”.

El Premio Global Citizen honra a aquellos que están haciendo esfuerzos extraordinarios por los más vulnerables del mundo.

Veo a un México lastimado, con recursos naturales agotados”, cuenta en entrevista.

Ruiz Corzo actualmente vive en el municipio queretano de Jalpan de Serra, desde donde a través de la organización del Grupo Ecológico Sierra Gorda que ella misma fundó en 1987, dirige esfuerzos a la preservación de una zona muy amplia con una dinámica muy particular.

La defensa de la Sierra Gorda

La Sierra Gorda se ubica en el estado de Querétaro, cuenta con altitudes superiores a los 3 mil metros y es catalogada como reserva ecológica.

“Es una reserva muy compleja porque son 384 mil hectáreas, con 638 comunidades donde esas comunidades de extrema pobreza son dueñas de la tierra”, cuenta.

“Conseguir la conservación de los recursos naturales implica generar muchas oportunidades de desarrollo económico, de desarrollo social, de formación de una cultura ecológica entre la ciudadanía”, añade la activista.

El activismo de Ruiz Corzo se ha enfocado en la sustentabilidad a través de la educación ambiental y programas sociales: enseñando a los habitantes de la Sierra Gorda a manejar residuos, cambiar sus hábitos para reducir el impacto ambiental y sobretodo, ofrecer alternativas a actividades como la ganadería por sus efectos nocivos en el ambiente.

“Son dueños de bosques que reciben pagos por excluir el ganado y permitir la regeneración natural. Esa es la gran apuesta de la Sierra Gorda, que todavía tiene mucha energía de la naturaleza. Y si tú sacas el ganado del pastoreo extensivo y dejas al bosque sin ese pastoreo: esa es la gran oportunidad para mitigar fuertemente el cambio climático”, detalla.

Para Paty, como la conoce la gente, otro gran problema que se vive en esta reserva ecológica todo el año es el de los incendios provocados, con la dificultad adicional que representa la impunidad que impera al perseguir este tipo de delitos ambientales.