Los hospitales privados cobran hasta 80 mil pesos la noche en terapia intensiva, cantidad prácticamente imposible de pagar

¿Dónde están los 300 mil mexicanos que, según las estimaciones de epidemiólogos, han muerto de coronavirus? Están falleciendo en su casa, sin una prueba que confirme su diagnóstico, pero con síntomas inequívocos.

La falta de camas en hospitales COVID públicos, dinero y desconfianza en la medicina pública, en especial del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hace que la gente contagiada de coronavirus decida quedarse en casa, en ocasiones a morir, señaló el periodista Humberto Padgett.

En Nezahualcóyotl, los familiares de una mujer de la tercera edad contagiada de coronavirus solicitaron apoyo médico solo hasta que sus pulmones comenzaron a colapsar; sin embargo, aún así pretendían que los paramédicos la trasladaran a un hospital de su confianza en Ixtapaluca, a “una hora de distancia”: tiempo que la paciente no tenía.

Al final, la familia accedió a que su paciente fuera trasladada a la clínica del IMSS en el municipio de Los Reyes, pero antes de salir de casa empezó a morir.

En la ambulancia, un paramédico hizó todo lo posible por mantener a la mujer con vida mediante ventilación, masaje en el pecho y choques eléctricos, pero no pudo ganarle la batalla a la muerte.

Nezahualcóyotl, a pesar de su tamaño, carece de un hospital del IMSS y las clínicas del Gobierno del Estado de México están saturadas.  Solo cuenta con un nosocomio privado que recibe pacientes COVID, el cual pide un anticipo de 50 mil pesos y cobra 80 mil pesos por una noche en terapia intensiva.

“Para la gran mayoría de las personas en Neza y el oriente es imposible pagar. Además la desconfianza que hay hacia la medicina pública hace que la gente decida quedarse en casa”