Aún cuando se adquieran las vacunas contra el virus del Sars-Cov-2, la pandemia no se considerará controlada de manera inmediata, la normalidad podría llegar hasta el año 2022 cuando por lo menos el 60 por ciento de la población se encuentre vacunada, así lo explicó el ex secretario de Salud a nivel federal, José Ángel Córdova Villalobos.

“Yo considero que, si hay todos los factores a favor, si hay dinero, si hay la compra de las vacunas, el número de vacunas necesario y toda la logística para la aplicación y la conservación de la misma, se podrá hacer eficientemente.

Repito en el transcurso del año que entra, para que en 2022 tengamos ya una nueva normalidad porque el riesgo de contagiarse va a ser muy bajo”, comentó.

Esto derivado de que el actual secretario de Salud de Guanajuato, Daniel Díaz Martínez diera a conocer que la entidad mantiene contacto directo con la empresa «Pfizer» para adquirir la vacuna en cuanto sea posible.

La entidad se encontraría en lista de espera puesto son 35 millones de dosis las que se estarán adquiriendo por el gobierno federal a través del Sistema Nacional de Vacunación.

«Si no se ha vacunado el 60 por ciento de la población, pensando que para ese entonces un 10% de los ciudadanos ya nos habremos contagiado, son síntomas o sin síntomas, esto podría dar ya tres cuartas partes de la población con anticuerpos,

lo cual hace mucho más difícil que el virus se pueda transmitir”, agregó el doctor Córdova Villalobos.

Si bien mucho se ha discutido acerca de los sectores de la población que deben ser vacunados de manera prioritaria, en la opinión del ex secretario quien estuvo al frente de la contención de la influenza H1N1, la aplicación debe atender en primer lugar al personal de salud ya que son quienes más riesgo presentan al encontrarse en primer contacto con los enfermos; En segundo término, los adultos mayores de 65 años por tratarse de población vulnerable; En tercer lugar, quienes tienen comorbilidades, ya que su condición médica los pone en una situación de vulnerabilidad, incluye pacientes con obesidad, con hipertensión, diabéticos, cáncer y enfermedades autoinmunes.

Finalmente, el resto de la población de entre los 15 y 65 años y sin comorbilidades, ya que la población joven es menos propensa a tener complicaciones con la enfermedad, he inclusive los niños cuya mayoría de casos se reportan como asintomáticos.

Se recomienda a la población no temer a la aplicación del insumo médico, pues las vacunas son seguras.

”Las vacunas son gratuitas en México y son de alta calidad, por lo que presentan la oportunidad de prevenir estas enfermedades, eventualmente puede haber algunos efectos colaterales, pero habitualmente como en el caso de la vacuna contra la influenza no son graves, son infecciones respiratorias parecidas a como si te diera un catarro muy fuerte, pero no que tenga características mortales ni mucho menos”, concluyó.

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