Integrantes de las comisiones unidas de Hacienda y Presupuesto dictaminaron la iniciativa de reforma a la Ley de Hacienda del estado, a la cual eliminaron el impuesto cedular que se pretendía cobrar en un dos por ciento a las utilidades de profesionistas que emiten recibos por honorarios.

Se dio luz verde al cobro de impuestos a la venta final de bebidas con contenido alcohólico, a excepción de la cerveza, el aguamiel y productos derivados de su fermentación al ser estos, campos exclusivos a gravar por la federación, así como aquellos que sean elaborados y embotellados en el territorio estatal, principalmente mezcal, charanda y tequila.

“El impuesto se determinará aplicando la tasa del 4.5 por ciento sobre el precio de la venta final de las bebidas con contenido alcohólico, sin incluir los impuestos al valor agregado, ni especial sobre producción y servicios”, refiere el dictamen.

Añade que el impuesto no se cobrará cuando las bebidas alcohólicas sean comercializadas al público en botellas abiertas o por copeo, para su consumo en el mismo lugar o establecimiento en el que se adquieren (restaurantes, bares).

También, se aprobó el cobro de un impuesto del 10 por ciento a las erogaciones en juegos con apuesta (a pagar por los casinos) y otro del 10 por ciento a las ganancias de los apostadores, explicó en entrevista el presidente de la comisión de Hacienda y Deuda Pública, Arturo Hernández Vázquez.

El dictamen relativo a esta reforma, que además contempla un incremento del tres por ciento a los servicios que proporciona el estado será votado en la sesión del pleno del Congreso, programada para la noche de este miércoles.