Es el primer país en América Latina en autorizar la vacuna y será el primero en inocular a sus habitantes. En EU, la FDA también dio el visto bueno.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra el Covid-19, según anunció el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

«Concluyó el proceso de evaluación dela vacuna Pfizer/BioNTech. México es el cuarto país cuya agencia de regulación sanitaria le ha conferido la autorización de uso de emergencias a la vacuna de Pfizer contra el virus SARS-CoV-2 para la prevención del Covid-19», precisó el funcionario, quien el martes había vaticinado que la aprobación llegaría antes que concluyera la semana.

De esta forma, México es el primer país de América Latina es aprobar la vacuna desarrollada por la empresa estadounidense y el laboratorio alemán, que ya está siendo aplicada en el Reino Unido, mientras se espera que Chile haga lo propio en los próximo días.

Además, al momento del anuncio, México era nada más el cuarto en haberlo hecho, luego del Reino Unido, Canadá y Bahrein, aunque apenas unos minutos después del anuncio de López-Gatell, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), informó que oficializaban su autorización, luego de la deliberación de 20 expertos el pasado jueves y las presiones del propio presidente Trump, quien les pidió por Twitter mayor celeridad para «salvar vidas».

Tal como lo anunciaron las autoridades de Salud el pasado martes, se espera que las primeras 250 mil dosis de la vacuna lleguen a México en la tercera semana de diciembre, y el gobierno federal, con la ayuda logística del Ejército, planea comenzar la campaña de vacunación antes de fin de año, siendo el personal médico que trata a pacientes con Covid el primer grupo que será inoculado.

El presidente López Obrador aseguró en los días pasados que la vacuna será «universal, gratuita y de fácil acceso», y que todo el dinero que se administración ahorre de su política de austeridad republicana, confiscación de dinero de la corrupción y aportes «solidarios» de aguinaldos y sueldos de funcionarios, será dedico a la compra de las vacunas y a contratar mayor personal médico para enfrentar la pandemia.