Empleados del Hospital Adolfo López Mateos, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), denunciaron que en días recientes surgió un brote de Covid-19 que ha afectado tanto al personal como a los pacientes del nosocomio, debido al manejo supuestamente inadecuado de diversas áreas del inmueble por parte de sus directivos, lo cual fue rechazado por las autoridades del organismo.

En entrevista con La Jornada –bajo condición de anonimato, por temor a represalias–, un médico y una enfermera que tratan con personas contagiadas de coronavirus en dicho hospital explicaron que, a pesar de la orden de reconvertir los hospitales para darle la mayor cabida posible a los enfermos, el director del recinto, Valentín Herrera Alarcón, se negó a hacerlo con el área de terapia intensiva, donde deberían estar los pacientes intubados.

De acuerdo con ambos denunciantes, quienes se contagiaron de Covid-19 y se encuentran en aislamiento, tanto Herrera como el subdirector Luis Alberto Castañón Ramírez se negaron a reubicar en esa sección a los enfermos más graves y, en cambio, decidieron rehabilitar una zona para cirugías cardiotorácicas, cuando dicha especialidad no es prioritaria durante la pandemia.

De acuerdo con los profesionistas de la salud que denuncian el caso, la separación inadecuada de zonas y de pacientes Covid de los que no lo son –especialmente de una mujer embarazada contagiada– provocó que un paciente de 35 años de edad que se encontraba internado en convalecencia de cirugía de pancreatitis se infectara de coronavirus y muriera, cuando estaba a unos días de ser dado de alta, lo cual podría dar lugar incluso a responsabilidades penales.

Fuentes del Issste rechazaron que en el Hospital López Mateos exista un mal manejo de áreas Covid e indicaron que el paciente aludido no perdió la vida por Covid, sino porque su estado de salud ya era muy grave, pues ingresó a finales de noviembre con diagnóstico de pancreatitis alcohólica severa y falla multiorgánica.